PRESENTACION

Intentaremos presentar en este blog material fílmico para aproximarnos al conocimiento de la historia del antisemitismo, nazismo,, el genocidio judío (Shoá) - definido por algunos autores como uno de los hechos trascendentales del siglo XX por su magnitud, significación y proyección en el futuro - y todo tipo de discriminación.
Este es un aporte a la lucha contra el olvido y la negación, al fortalecimiento de la memoria para evitar que estos hechos se repitan y un homenaje a las víctimas y los sobrevivientes que nos permiten a través de sus testimonios, experiencias y vivencias mantener vivo el recuerdo y la fortaleza de espíritu en esta lucha por el Nunca más!!

BIENVENIDOS!!

Esperamos que la visita les permita encontrar material útil a sus objetivos, tanto personales como profesionales...Bienvenidos!!

miércoles, 27 de febrero de 2008

NOCHE Y NIEBLA


Título original: Nuit et brouillard. Año: 1955
Origen: Francia. Duración: 32 min.
Blanco y Negro - color. Idioma: francés
Premio Jean Vigo a mejor película de cortometraje documental 1956
EQUIPO TÉCNICO
Director: Alain Resnais
Guión: Jean Cayrol
Productores: Anatole Dauman / Samy Halfon / Philippe Lifchitz
Música original: Hanns Eisler
Fotografia: Ghislain Cloquet - Sacha Vierny
Editor: Alain Resnais
Directores de segunda unidad: André Heinreich / Jean-Charles Lauthe / Chris Marker
Departamento de sonido: Jacqueline Chasney / Henri Colpi
Efectos especiales: Henry Ferrand
Orquestración: Georges Delerue
Consultores historicos: Henri Michel / Olga Wormser
Narracion: Michel Bouquet

COMENTARIO
Como si fuera una alegoría al significado universal que representa, la sigla N.N, identifica las iniciales de "Noche y Niebla" (en alemán Nacht und Nebel). Este film encierra en tan sólo 32 minutos de duración "una meditación sobre los hechos más atroces del siglo XX", tal como lo definiera Francois Truffaut.
En manos de Resnais, el tema se convierte en un alucinante contrapunto de imágenes mostrando los campos de concentración de Auschwitz o Buchenwald, con sus barracas y edificios abandonados rodeados por una naturaleza luminosa y estival e intercalando trozos de documentales bañados entre el gris y el verdoso, única manera posible para registrar el macabro desfile de muerte, impudicia y miseria.
Todo el film está construido con un mecanismo preciso, usando la máxima objetividad que puede pedirse ante tamaña atrocidad. Lentos desplazamientos de cámaras, repetición de imágenes, donde sólo varía el encuadre, afán por detallar los objetos como si en ellos quedara aún palpitante la angustia y el sufrimiento humanos...
Fue sin duda una larga noche de bruma, de esas que para no avergonzarnos queremos relegar en el olvido, aunque conviene que no sea definitivo, porque como se dice en el film, "...aquella noche y aquellos lugares sintieron correr un agua fría y opaca como nuestra mala memoria".
"Noche y Niebla" es un consciente y desgarrador interrogante sobre el destino del hombre, una película bella e intensa, quizá la mejor realización sobre el Holocausto y las atrocidades de la guerra.

Guión de la película - Jean Cayrol, de la Academia Francsa
Incluso un paisaje tranquilo.
Incluso una pradera con vuelo de cuervos, con cosechas y con fuegos de hierba.
Incluso una carretera por donde pasan coches, campesinos, parejas.
Incluso un pueblo de veraneo con una feria y un campanario, pueden conducir sencillamente a un campo de concentración.
Struhof, Oranienburg, Auschwitz, Neuengamme, Belsen, Ravensbruck, Dachau fueron nombres como los otros sobre los mapas y las guías.
La sangre se ha coagulado, las bocas se han callado, los bloques sólo son visitados por una cámara. Una extraña hierba ha crecido y ha cubierto la tierra gastada por el paso de los concentrados. Los edificios: la corriente ya no pasa por los cables eléctricos.
El nuestro es el único paso.

La máquina se pone en marcha. Se necesita una nación sin notas discordantes, sin querellas. Todos manos a la obra.
Un campo de concentración se construye como un estadio, o un gran hotel: con contratistas, con presupuestos, con competencia; sin duda con gratificaciones. Ningún estilo obligado. Se deja libertad a la imaginación. Estilo alpino, estilo garaje, estilo japonés, sin estilo. Los arquitectos inventan tranquilamente los porches destinados a ser atravesados una sola vez.
Durante ese tiempo, Burger, socialista alemán; Stern, estudiante judío de Amsterdam; Schmulszki, comerciante de Cracovia; Annette, colegiala de Burdeos, vivían su vida cotidiana, sin saber que a mil kilómetros de distancia tenían ya un lugar asignado. Y llega el día en que los bloques se han terminado, solamente faltan ellos. Capturados de Varsovia. Deportados de Lodz, de Praga, de Bruselas, de Atenas, de Zagreb, de Odesa o de Roma. Internados de Pithiviers. Capturados de Vel de Hiv. Resistentes reunidos en Compiegne, la multitud de los capturados con las manos en la masa, de los capturados por error, de los capturados por casualidad inicia la marcha a los campos.
Trenes cerrados a cal y canto.
Acumulación de los deportados, cien por vagón. Ni día ni noche, el hambre, la sed. La asfixia, la locura. Cae un mensaje, a veces recogido. La muerte hace su primera selección. Una segunda se hace a la llegada en la noche y la niebla.

Hoy, sobre el mismo camino, es de día y brilla el sol. Lo recorremos lentamente, en busca ¿de qué? ¿De las huellas de los cadáveres que se desplomaban al abrir las puertas?
O bien del paso de los primeros descendidos, empujados a culatazos hasta la entrada del campo, entre los ladridos de los perros, los resplandores de los proyectores y, a lo lejos, la llama del crematorio, en una de esas escenografías nocturnas que tanto gustaban a los nazis.

Primera mirada sobre el campo: es otro planeta. Bajo pretexto higiénico, la desnudez; de buenas a primeras, entrega al campo de un hombre ya humillado. Rapado, tatuado, numerado, atrapado en el juego de una jerarquía todavía incomprensible, cubierto del hábito azul a rayas, clasificado a veces "Nacht und Nebel': "Noche y Niebla".
Marcado con el triángulo rojo de los "políticos': el deportado afronta al principio los triángulos verdes de los delincuentes comunes, señores entre los infrahombres.
Por encima: el kapo; casi siempre un delincuente común. Por encima todavía: el SS, el intocable. Se le habla desde tres metros. En lo alto: el comandante, preside lejano los ritos. Afecta ignorar el campo. No lo ignora.
Inútilmente intentamos descubrir los restos, la realidad de los campos, despreciada por los que la fabrican, incomprensible para los que la sufren. Ninguna imagen puede devolver su verdadera dimensión a esos bloques de madera, a esas camas de madera donde dormían tres, a esas madrigueras donde se escondían, donde comían a hurtadillas, donde el mismo sueño era una amenaza, la de un miedo ininterrumpido.
Haría falta el jergón que servía de despensa y de caja de caudales, la manta por la cual se peleaban, las denuncias, las blasfemias, las órdenes retransmitidas en todas las lenguas, las bruscas entradas del SS con ganas de controlo de broma.
De este dormitorio de ladrillo, de esos sueños amenazados, solamente podemos mostrar la corteza, el color. Este era el decorado: edificios que podrían ser cuadras, granjas, talleres. Un terreno pobre convertido en solar, un cielo de otoño indiferente, esto es todo lo que nos queda para imaginar una noche surcada de llamadas, de controles, de piojos; una noche que hace castañetear los dientes; hay que dormir rápidamente. Despertarse a golpes; se empujan, se buscan las cosas robadas.
Las cinco. Interminable reunión sobre la Appel-platz. Los muertos de la noche siempre falsean las listas. Una orquesta toca una marcha de opereta a la salida para la cantera, para la fábrica.

Trabajo en la nieve que enseguida se convierte en barro helado.
Trabajo en el calor de agosto, con la sed y la disentería. Tres mil españoles murieron para construir esta escalera que lleva a la cantera de Marienbad.
Trabajo en las fábricas subterráneas. Mes a mes se soterran, se hunden, se esconden, matan. Las fábricas llevan nombres de mujer: Dora, Laura.
Pero estos extraños obreros de treinta kilos son poco seguros. Y el SS los espía, los vigila, los reúne, los inspecciona y los registra antes de volver al campo. Pancartas de estilo rústico mandan cada uno a su casa. Al kapo sólo le resta hacer el recuento de sus víctimas de la jornada.
El deportado encuentra de nuevo la obsesión que dirige su vida y sus sueños: comer.
La sopa. Cada cucharada de sopa no tiene precio. Una cucharada de menos, es un día menos de vida. Se cambian dos, tres cigarrillos por una sopa.
Muchos, demasiado débiles, no pueden defender su ración contra los golpes y los ladrones. Esperan que el barro, la nieve, se los lleve. Estirarse en cualquier parte y tener una agonía propia.

Las letrinas, los abortos. Esqueletos con vientre de bebé iban allí siete, ocho veces por noche. La sopa era diurética. Desgraciado aquel que encontraba un kapo borracho al claro de luna. Se miraba con miedo, se espiaban síntomas muy pronto familiares: sangrar era signo de muerte. Mercado clandestino: se vendía, se compraba, se mataba en silencio. Se visitaban. Se corrían las falsas y las verdaderas noticias. Se organizaban grupos de resistencia.
Una sociedad tomaba forma. Una forma esculpida en el terror, menos loca sin embargo que el orden de los SS que se expresaba en estos preceptos:
"La limpieza es salud." "El trabajo es libertad."
"A cada uno su merecido."
"Un piojo es tu muerte ... " ¡Y un SS qué!
Cada campo reserva sorpresas: Una orquesta sinfónica. Un zoo.
Invernaderos donde Himmler cultivaba plantas frágiles. El castaño de Goethe en Buchenwald. Construyeron el campo en torno, pero respetaron el castaño.
Un orfanato efímero, constantemente renovado. Un bloque especial para los inválidos.
Entonces el mundo verdadero, el de los paisajes tranquilos, el del tiempo de antaño, puede aparecer a lo lejos, no tan lejos.
Para el deportado, era una imagen.
El solamente pertenecía a este universo cerrado, acabado, limitado por los miradores desde donde los soldados vigilaban el buen aspecto del campo, vigilaban incesantemente a los deportados, los mataban a veces, por aburrimiento. Cualquier pretexto era bueno para molestias, para castigos.
Para humillaciones.

Las llamadas horas duras. Una cama mal hecha: veinte palos. No hacerse notar, no mostrarse ante los dioses. Tienen su cadalso, su terreno para matar. Este patio del bloque 11, escondido a las miradas, dispuesto para el fusilamiento, con las paredes protegidas de las señales de las balas; este castillo de Hartheim, donde autocares de cristales oscuros conducen viajeros que nunca se volverán a ver.
Transportes negros que salen de noche y de los cuales nadie sabrá nunca nada.
Pero un hombre es increíblemente resistente: con el cuerpo quemado por el cansancio, el espíritu trabaja, las manos cubiertas de vendas trabajan, se fabrican cucharas, marionetas que se esconden, monstruos, cajas. Se consigue escribir, tomar notas, ejercitar la memoria con sueños.
Se puede pensar en Dios.
Incluso se llega a organizarse políticamente, a disputar a los delincuentes comunes el control interior de la vida del campo, se cuida de los camaradas más débiles, se crea un sistema de ayuda. Como último recurso, se lleva angustiosamente a los más amenazados al hospital, al “Revier”.
Acercarse a esta puerta, era la ilusión de una verdadera enfermedad, la esperanza de una cama. Era también el riesgo de una muerte por inyección.
Los medicamentos son ridículos. Las vendas de papel. La misma pomada sirve para todos los enfermos, para todas las llagas. A veces el enfermo, hambriento, se come las vendas. Al final todos los deportados se parecen. Se alinean sobre un modelo sin edad que muere con los ojos abiertos.
Había un bloque quirúrgico. Por poco uno se creería ante una verdadera clínica. Doctor SS, enfermera inquietante.
Hay un decorado, pero detrás...Operaciones inútiles, amputaciones, mutilaciones experimentales. Los kapos, como los cirujanos SS podían entrenarse, adquirir un oficio.

Las grandes fábricas químicas envían al campo muestras de sus productos tóxicos. O bien compran directamente un loe de deportados para sus pruebas. De esos cobayos, algunos sobrevivirán, castrados, quemados con fósforo. Hay algunos cuya carne quedará marcada para toda la vida, a pesar del regreso.
De esos hombres, de esas mujeres, las oficinas administrativas conservan sus rostros, depositados a la llegada. También se han depositado los nombres. Nombres de veintidós naciones. Llenan centenares de registros, millares de ficheros. Un trazo rojo señala los muertos. Los deportados llevan esa contabilidad delirante, siempre falsa, bajo la mirada de los SS, y de los kapos privilegiados. Esos son los "prominentes", la élite del campo.
El kapo tiene su propia habitación donde guardar sus cosas y recibir de noche a sus jóvenes favoritos.
Muy cerca del campo, el comandante tiene su villa, donde su esposa contribuye a mantener una vida familiar y a veces mundana, como en cualquier otra guarnición. Quizás ella se aburre un poco: la guerra parece que no quiere acabar. Más afortunados, los kapos tenían un burdel. Prisioneras mejor alimentadas, pero destinadas, como las otras, a la muerte.
A veces, de estas ventanas ha caído un pedazo de pan para una camarada del exterior.
De esta forma, los SS habían llegado a reconstituir en el campo una verdadera ciudad, con hospital, barrio reservado, e, incluso -sí - una cárcel.
Inútil describir lo que ocurría en sus calabozos.
Cajas calculadas para no poder estar de pie ni acostado; hombres y mujeres fueron atormentados conscientemente durante días. Las bocas de ventilación no retienen el grito.

1942. Himmler visita los campos.
Es preciso aniquilar, pero productivamente. Dejando la productividad a sus técnicos, Himmler se ocupa del problema del aniquilamiento .
Se estudian planos, maquetas. Se ejecutan, y los mismos deportados participan en los trabajos.
Un crematorio podía tener, si era preciso, un agradable aire de tarjeta postal. Más tarde (hoy) los turistas se hacen allí fotografías.
La deportación se extiende a toda Europa.
Los convoyes se extravían, se detienen, vuelven a salir, son bombardeados, llegan finalmente.
Para unos ya está hecha la selección.
Para los otros, se elige enseguida. Los de la izquierda irán a trabajar. Los de la derecha ...
Estas imágenes están tomadas unos instantes antes de una exterminación.
Matar a mano lleva demasiado tiempo. Se encargan cajas de gas zyklon. Nada distinguía la cámara de gas de un bloque ordinario.
En el interior, una falsa sala de duchas acogía a los recién llegados.
Se cerraban las puertas. Se observaba.
El único signo, pero hay que conocerlo, es el techo arañado por las uñas. Incluso el cemento se desgarraba.

Cuando los hornos no bastaban, se levantaban hogueras. Los nuevos hornos conseguían, sin embargo, absorber millares de cuerpos por día.
Todo se recupera ...
Estas eran las reservas de los nazis en guerra, sus graneros, de los cabellos de mujer. .. a quince pfennings el kilo ...se hacían tejidos. Con los huesos ... abonos. Al menos se intentaba. Con los cuerpos ... es difícil decirlo ... con los cuerpos, se quería fabricar jabón.
En cuanto a la piel. ..

1945. Los campos se extienden, están llenos. Con ciudades de cien mil habitantes. Completos en todas partes.
La gran industria se interesa por esta mano de obra indefinidamente renovable. Las fábricas tienen su campo personal prohibido a los SS.
Steyer, Krupp, Heinckel, I.G-.Farben, Siemens, Hermann Goering, se aprovisionan en estos mercados. Los nazis pueden ganar la guerra. Esas nueva ciudades forman parte de su economía.
Pero la pierden.
Falta el carbón para los crematorios, falta el pan para los hombres, los cadáveres atestan las calles de los campos ... El tifus ...

Cuando los aliados abren las puertas ... Todas las puertas ...
Los deportados miran sin comprender.
¿Están libres? ¿Les reconocerá la vida cotidiana?
"Yo no soy responsable" (dice el kapo)
"Yo no soy responsable" (dice el oficial)
"Yo no soy responsable ... "
Entonces, ¿quién es responsable?
En el momento en que os hablo, el agua fría de los pantanos y de las ruinas llena el hueco de los mataderos.
Un agua fría y opaca como nuestra mala memoria.
La guerra se ha amodorrado con un ojo siempre abierto.
La hierba fiel ha crecido nuevamente sobre las Appelplatz, en torno a los bloques; un pueblo abandonado, lleno todavía de amenazas. El crematorio ya no se usa.
Las astucias nazis han pasado de moda.

Nueve millones de muertos acechan este paisaje.
¿Quién de nosotros vigila en este extraño observatorio
para advertirnos la llegada de nuevos verdugos? ¿Tienen ellos realmente otra cara que la nuestra?
En alguna parte, entre nosotros, hay kapos afortunados, jefes recuperados, denunciadores desconocidos.
Hay todos aquellos que no lo creen, o solamente de vez en cuando.
Y estamos nosotros que miramos sinceramente estas ruinas como si el viejo monstruo concentracionario estuviera muerto bajo los escombros; nosotros que fingimos recuperar la esperanza ante esta imagen que se aleja, como si uno se curara de la peste concentracionaria; nosotros que fingimos creer que todo eso pertenece a un solo tiempo y a una sola nación, y que no pensamos en mirar a nuestro alrededor y que no oímos que se grita interminablemente.

martes, 29 de enero de 2008

EUROPA EUROPA


Título original: Europa Europa. Año: 1990
Origen: Alemania / Francia / Polonia. Duración: 112 min. Color. Idioma: alemán / ruso / polaco /hebreo

TEMAS: Racismo; Noche de los Cristales; Tradiciones judías; supervivencia

EQUIPO TÉCNICO
Directora: Agnieszka Holland
Guión: Paul Hengge / Agnieszka Holland sobre el libro de Solomon Perel
Productores: Artur Brauner / Margaret Ménégoz
Música original: Zbigniew Preisner
Fotografía: Jacek Petrycki
Edición: Isabelle Lorente / Ewa Smal
Diseño de producción: Alan Starski
Escenografía: Ewa Braun / Anna Kowarska
Vestuario: Wieslawa Starska / Malgorzata Stefaniak
Directora de segunda unidad: Krystyna Grochowicz
Efectos especiales: Jacek Jelinski
Asesor histórico: Michal Friedman
REPARTO
Marco Hofschneider (Solomon 'Solly' 'Salek' Perel / Josef 'Jupp' Peters)
Julie Delpy (Leni)
René Hofschneider (Isaak)
Piotr Kozlowski (David)
André Wilms (Soldado Robert Kellerman)
Ashley Wanninger (Gerd)
Halina Labonarska (Madre de Leni)
Klaus Abramowsky (Padre de Solomon)
Michèle Gleizer (Madre de Solomon)
Marta Sandrowicz (Bertha)
Nathalie Schmidt (Basia)
Delphine Forest (Inna)
Martin Maria Blau (Ulmayer)
Andrzej Mastalerz (Zenek)
Solomon Perel (El mismo)
Wlodzimierz Press (El hijo de Stalin)
Klaus Kowatsch (Schulz)
Bernhard Howe (Feidwebel)
Hanns Zischler (Capitán von Lerenau)
Anna Seniuk (Rosemarie)
Norbert Schwarz (Schwabe)
Erich Schwarz (Goethke)
PREMIOS Y NOMINACIONES
Oscar de la Academia de Hollywood 1992, Nominada Mejor Guión adaptado de otro medio: Agnieszka Holland
Premio BAFTA 1993 Nominada Nejor Película en Lengua Extranjera
Premio Asociación de Críticos Cinematográficos de Boston 1991: Mejor Película Extranjera
Globo de Oro, Estados Unidos 1992: Mejor Película Extranjera: Alemania
Premio Asociación de Críticos Cinematográficos de Kansas City 1992: Mejor Película extranjera
Premio Asociación de Críticos Cinematográficos de Los Angeles 1991, Mejor Banda Sonora: Zbigniew Preisner
Premio Consejo Nacional de Crítica, Estados Unidos, 1991: Mejor Película Extranjera: Alemania / Francia
Premio Asociación de Críticos Cinematográficos de Nueva York 1991, Mejor Película Extranjera: Alemania
Premio Sociedad de Cine Político, Estados Unidos 1993, Nominada: Premio Derechos Humanos
COMENTARIOS
He aquí una película que se refiere al Holocausto y a la Segunda Guerra Mundial que emociona pero no reduce el horror de los eventos. Es uno de los mejores films conocidos de la directora nacida en Polonia Agnieszka Holland, quien desde 1981 ha trabajado en Alemania, Francia Inglaterra y Hollywood.
Agnieszka Holland es una de las llamadas cineastas polacas de la Nueva Ola. De padre judío y madre católica, quedó huérfana de padre al morir éste “misteriosamente” durante una “investigación”. La version oficial fue “suicidio”, pero muchos creyeron que murió al ser arrojado al vacío por una ventana. Holland dijo durante una entrevista que “cuando tenía 15 años, decidí que quería hacer una película. Decidí que pintar era muy solitario, y que necesitaba fuerza. Necesito decir a la gente qué debe hacer.” Holland no pudo ingresar a la escuela de cine en Polonia durante el periodo antisemita de los ’60. Entonces optó por la famosa Academia de Cine de Praga en Checoslovaquia y durante esta época fue influida por Bergman, Bresson, Kurosawa y Wajda como también por las vanguardias – la Nueva Ola francesa, la “corriente iracunda” inglesa, el “Neorrealismo” italiano. Fue una época de mucha actividad e innovaciones en Checoslovaquia y pudo observar la filmación de películas como “La tienda de la calle mayor” (1965) y “Trenes rigurosamente vigilados” (1967). Participó en las demostraciones de la “Primavera de Praga” de 1968, lo que le valió un período de seis semanas en prisión.
Regresó a Polonia en los ’70 y trabajó con Andrzej Wajda. En 1974 comenzó a dirigir sus propias películas pero no fue hasta 1978 que recibió el reconocimiento internacional con su película “Provisional Actors” que recibió el premio FIPRESCI en Cannes. Otros dos films de fuerte tono le siguieron: “Fever” (1980) y “A Woman Alone” (1982). Poco antes del golpe militar de diciembre de 1981, Holland trasladó su base laboral a Paris. Cuando se declaró la ley marcial, fue prohibido su retorno al país y perdió el contacto con su hija de 9 años por espacio de ocho meses. Su primer película fuera de Polonia fue “Cosecha amarga” (Angry Harvest / 1984), realizada en Alemania y nominada para un premio de la Academia de Hollywood en la categoría de Mejor Película extranjera. Luego realizó su primera obra angloparlante “Complot para la libertad” (To Kill a Priest / 1988). Luego llegó “Europa Europa” (1991).
“Europa Europa” está basada en una historia real, la de Solomon “Solly” Perel (Marco Hofschneider). Nacido judío el 20 de abril de 1925, irónicamente el mismo día del cumpleaños de Hitler, en Alemania, Solly se encontró a sí mismo envuelto en los traumáticos años de la segunda Guerra Mundial. Su historia habría de ser una de las más asombrosas que surgieron en las luchas de la Segunda Guerra el Holocausto. Era el cuarto hijo de Azriel (Klaus Abramowsky) y Rebeca (Michèle Gleizer) Perel. Su padre era un comerciante de antiguos ancestros judeopolacos, que vivía en Alemania en los ’20. La historia comienza cuando la circuncisión de Solomon, hecho que será crucial en su vida futura, que, para bien o para mal, será parte de su identidad étnica.
La historia se traslada luego a 1938. Solly tiene trece años y es su bar mitzvá. Estudia sus lecciones, mientras toma un baño. Pero esa noche se transformará en lo que se llamaría la Kristallnacht, la “Noche de los Cristales Rotos,” cuando la persecución a los judíos llegó a su climax. Miembros de la SS y ciudadanos alemanes destruyeron los vidrios en hogares y comercios de judíos. La casa de los Perel es invadida por los agentes nazis y Solly salta por una ventana, desnudo, escondiéndose en un barril por varias horas. Necesitado de cubrirse, pide a una joven vecina que le traiga algo de ropa, pero lo mejor que le consigue es un uniforme nazi en desuso. Solly regresa a al hogar familiar en su uniforme nazi y descubre que su amada hermana Bertha (Marta Sandrowicz) ha sido asesinada durante el raid.
Los padres de Solly deciden que él y su hermano Isaak (René Hofschneider) deben dejar el hogar y escapar hacia el este, a Polonia. Sin embargo, a lo largo del camino, Solly y Isaak se separan cuando Solly intenta cruzar un río en bote e Isaak no lo logra. En ese momento, Polonia estaba dividida como consecuencia del pacto de no agresión entre Hitler y Stalin . Los polacos arios huyen hacia el oeste ante el avance de los bolcheviques mientras que los judíos lo hacen hacia el este escapando de los nazis. En el caos, Solly e Isaak ya no se volverán a encontrar. Solly está ahora por su propia cuenta.
Solly es recogido por soldados rusos que lo llevan a un orfanato en Grodno. Allí se destaca como estudiante y se convierte en el favorito de su maestro. La instrucción se centra alrededor de la propaganda comunista y Solly revela su adaptabilidad que le permitirá afrontar las diferentes circunstancias de su vida. Aprende a decir como marxista que la “religión es el opio de los pueblos.” Orientado por su deseo de agradar a su hermosa maestra, Solly se convierte en un modelo de “Komsomol” (Camarada). A los quince años solo desea alimentarse y sobrevivir. Aprende también a hablar con fluidez el ruso, que en el futuro será de gran utilidad.
Cuando se produce la invasión alemana a Rusia en 1941, el orfanato debe ser trasladado al este. Cuando los niños son cargados a un camión bajo la dirección de la maestra, Solly no asciende y la maestra solamente puede arrojarle una manzana. Solly permanece al costado del camino y cae en un profundo sueño hasta que un escuadrón de soldados alemanes llega. Solly convence a los soldados nazis que es un huérfano alemán capturado por los rusos. Los alemanes han capturado a un prisionero importante, el hijo de Stalin, y, en este momento decisivo para Solly, su habilidad para hablar ambos idiomas, alemán y ruso, es invalorable para los alemanes. Pronto, Solly se ha nuevamente metamorfoseado: ahora será un traductor para la unidad milita alemana. Adopta el nombre “Josef” y pronto se convierte en el favorito de la unidad y será bautizado con el apodo “Jupp.” Un soldado “gay”, Robert Kellerman (André Wilms), le toma particular afecto y descubre que Solly está circuncidado. Afortunadamente este soldado es más un poeta y actor que un nazi devoto y guarda el secreto de Solly.
Durante el encuentro con tropas rusas, todos los hombres del escuadrón, incluso Kellerman, son muertos. Solly decide rendirse a los rusos esa tarde, pero una unidad alemana detrás de Solly provoca la rendición de los rusos ante Solly. Así, se transforma en un “héroe” y gana la atención del comandante local, que decide que él y su esposa adoptarían a Solly. Entonces hace los arreglos para enviar a su “hijo” a una de las mejores academias militares donde se forman los oficiales alemanes.
En la academia militar, el mayor problema de Solly es mantener el secreto de su circuncisión. El problema es mayor cuando el médico militar hace su visita anual. Solly simula un problema dental y evade el examen médico y el dentista no le provoca ningún problema. Un segundo problema surge cuando Solly atrae la atención de una fanática aria, Leni (Julie Delpy). Ella es profundamente antisemita, es encantadora y a los dieciocho- diecinueve años, muy atractiva. Ella quiere permenecer todo el tiempo junto a él. Ella quiere tener sexo, pero Solly sostiene que son muy jóvenes, de manera que Leni lo abandona por otro, dado que su voluntad es tener un hijo para el Führer.
Al comenzar la invasión aliada, la Academia es atacada y Solly ve una oportunidad para rendirse. Pero los soldaos aliados no creen en su historia que es realmente un judío. Está por ser ejecutado cuando es reconocido por su hermano Isaak, quien está cubierto por un traje de prisionero de un campo de concentración. Isaak urge a Solly a no contar a cualquiera su historia porque nadie le creería. Después de la guerra, Solly se instala en Israel y construye una familia. Finalmente revela su historia.
“Europa Europa” es una enseñanza de supervivencia a través de la adaptación. Es un tema poco frecuente, pues se han visto más películas que glorifican a individuos que se transforman en mártires por una causa o para mantener su identidad. Tendemos a no respetar a quien renuncia a sus lealtades para salvar su pellejo. Holland toma el camino correcto con su historia por varias rezones. Primero, Solly tenía quince años cuando comienza la guerra y más joven aún cuando huye a Polonia. Segundo, Solly no estaba en posición de absorber el impacto de la terrible situación de los judíos. No hay evidencia que pudiera marcare esa diferencia. Tercero, nada que haya hecho contribuye a alguna acción negativa para cualquiera de los grupos con los que estuvo asociado. Holland admira la adaptabilidad de este joven, quien en su infancia quería ser actor y tiene su oportunidad por una vía inesperada. El juega efectivamente su parte – como judío, como Konsomol y como joven nazi. Finalmente, hace su contribución a la herencia judía a través de su supervivencia y el relato de su historia.
Una de las escenas irónicas ocurre cuando Solly está en su clase de biología, escuchando la clase de su maestro acerca de la superioridad racial aria. El maestro sostiene que cualquier judío puede ser identificado pro sus rasgos: orejas puntiagudas, ojos huidizos, grueso cabello oscuro, gestos ampulosos con las manos. Solly es llamado al frente de la clase y el maestro mide sus rasgos faciales y luego declara que aunque no es un ario puro, es lo suficientemente ario.
La escenografía y el vestuario al igual que la fotografía son muy efectivos. Holland recrea la época tan bien, que uno olvida que estamos frente a una película donde nada es real.
El reparto de esta película es superlativo. Hay muchas actuaciones efectivas, incluyendo la de Julie Delpy como Leni, André Wilms como el soldado “gay” y Halina Labronarska como la madre de Leni. El éxito de la película descansa especialmente sobre la figura de Marco Hofschneider, un actor inexperto cuando fue filmada pero merecedor de un amplio crédito. “Europa Europa” es un apasionado e inteligente film que incorpora otra historia única a la colección de episodios del Holocausto. No es una película perfecta, pero es probablemente una de las de mayor fuerza y pasión.

CONSPIRACION


Título original: Conspiracy. Año: 2001
Origen: Estados Unidos / Gran Bretaña Duración: 96 min.
Color. Idioma: ingles / alemán
Realización para TV
Disponible en DVD

TEMAS: "Solución Final"; Adolf Eichmann; Reinhard Heydrich; Conferencia de Wannsse

EQUIPO TECNICO

Director: Frank Pierson
Guión: Loring Mandel
Productor: Frank Doelger / Nick Gillott
Fotografía: Stephen Goldblatt
Edición: Peter Zinner
Diseño de producción: Peter Mullins
Dirección artística: Kenneth Wheatley
Vestuario: Rosalind Ebbutt
Maquillaje: Polly Earnshaw
Director de segunda unidad: Jerry Daly
Sonido: Christopher Ackland
Efectos especiales: Paul Dunn
Efectos visuales: Shawn Broes
Consultor histórico: Michael Berenbaum
REPARTO
Kenneth Branagh (Reinhard Heydrich)
Stanley Tucci (Adolf Eichmann)
Simon Markey (Estenógrafo)
David Glover (Somelier)
David Willoughby (Ordenanza)
David Spinx (Cook)
Barnaby Kay (Rudolf Lange)
Peter Sullivan (Coronel SS Eberhard 'Karl' Schöngarth)
Ben Daniels (Dr. Joseph Bühler)
Ewan Stewart (Dr. Georg Leibbrandt)
Brian Pettifer (Dr. Alfred Meyer)
Kevin McNally (Martin Luther)
Colin Firth (Dr. Wilhelm Stuckart)
Nicholas Woodeson (Otto Hofmann)
Jonathan Coy (Erich Neumann)
David Threlfall (Dr. Wilhelm Kritzinger)
Ian McNeice (Dr. Gerhard Klopfer)
Owen Teale (Dr. Roland Freisler)
Brendan Coyle (Mayor General SS Heinrich Müller
PREMIOS Y NOMINACIONES
Premios BAFTA 2003: Mejor drama unitario
Premios BAFTA 2003 Nominación Mejor Actor: Kenneth Branagh
Premio Asociación de Directores de América 2002, Director destacado de películas para televisión: Frank Pierson
Premios Emmy 2001, Mejor Actor Protagónico en Película o Miniserie: Kenneth Branagh
Premios Emmy 2001, Mejor Guionista de Película o Miniserie: Loring Mandel
Premios Emmy 2001, Nominada a Mejor Fotografía de película o miniserie: Stephen Goldblatt
Premiso Emmy 2001, Mejor Director de Miniserie, Película o Especial: Frank Pierson Premios Emmy 2001, Mejor Actor de reparto en Película o Miniserie: Stanley Tucci y Colin Firth
Globo de Oro, Estados Unidos 2002, Mejor Actor de Reparto en Película o Serie de televisión: Stanley Tucci
Globo de Oro 2002, Nominada Mejor Miniserie o Película para Televisión
Globo de Oro 2002, Mejor Actor en Miniserie o Película para Televisión: Kenneth Branagh
COMENTARIO
Quince hombres se reúnen, fuman, comen, beben, eventualmente acuerdan (o están forzados a acordar.) El resultado directo de esta reunión, la Conferencia de Wannsse, es la aniquilación de seis millones de hombres, mujeres y niños.
Adolf Hitler ordena a un grupo de hombres, mientras en el Este se desarrolla el asedio a las ciudades de la Unión Soviética, reunirse en privado y discutir la solución final de la cuestión judía. Esta película está basada en la única transcripción del acta de esta reunión que se encontró y que prueba que no hubo un acuerdo unánime de llevar adelante los planes de exterminio.
Kenneth Branagh desempeña el papel del general Heydrich, el arquitecto militar del plan, junto a su leal coronel Adolf Eichmann (Stanley Tucci) a su lado. Ambos son criticados y cuestionados por Stuckart (Colin Firth) y Kritzinger (David Threlfall), preocupados por la ilegalidad de una acción como evacuar a once millones de judíos. El encuentro original duró solo dos horas y la película un tercio menos, lo que no dejará de impresionar al espectador.
Frank Pierson desarrolla inteligentemente la acción en un par de habitaciones y pocos exteriores, creando inmediatamente una sensación de claustrofobia. El reparto es brillante, destacándose Branagh en un rol maldito y Tucci, en un personaje carente de todo sentido de humor y que solamente cumple órdenes. El guión nos muestra la profunda división entre los politicos y los militares, quienes definitivamente tomarán el control de la “Solución Final.”
Algunos momentos escabrosos giran en torno a la discusión de qué hace a una persona “judía” (a los ojos nazis) y el saber el vasto número que planean matar para limpiar el continente de la presencia judía, tan pronto como los campos sean terminados de construir.
"Conspiración" es un género de película que permite entrar a los temas de la Segunda Guerra Mundial. Cada aspecto funciona, cada palabra, cada gesto tiene valor y el espectador siente cierta sensación de tranquilidad cuando sabe que muchos sobrevivientes de la guerra lograron salvarse de los planes macabros y retornar a una vida casi normal durante décadas. Estamos frente a una película realmente perturbadora por su contenido.

viernes, 25 de enero de 2008

BUEN VIAJE


Título original: Bon voyage. Año: 2003
Origen: Francia. Duración: 114 min.
Color. Idioma: francés / inglés / alemán

TEMA: Ocupación de Francia; ante la ocupación

EQUIPO TECNICO
Director: Jean-Paul Rappeneau
Guión: Jean-Paul Rappeneau / Patrick Modiano
Productores: Laurent Pétin / Michèle Pétin
Música original: Gabriel Yared
Fotografía: Thierry Arbogast
Editor: Maryline Monthieux
Diseño de producción: Jacques Rouxel
Diseño de vestuario: Catherine Leterrier
Maquillaje: Ginette Arbogast
Peinados: Cédric Chami
Efectos especiales: Sebastien Alagnon / Franck Bonetto / Jean-Baptiste Bonetto / Bernard Bordet
Efectos visuals: Christophe Belena
REPARTO
Isabelle Adjani (Viviane Denvers)
Gérard Depardieu (Jean-Étienne Beaufort)
Virginie Ledoyen (Camille)
Yvan Attal (Raoul)
Grégori Derangère (Frédéric Auger)
Peter Coyote (Alex Winckler)
Jean-Marc Stehlé (Professeur Kopolski)
Aurore Clément (Jacqueline de Luce)
Xavier De Guillebon (Brémond)
Edith Scob (Sra. Arbesault)
Michel Vuillermoz (M. Girard)
Nicolas Pignon (André Arpel)
Nicolas Vaude (Thierry Arpel)
COMENTARIO
En junio de 1940, ministros, periodistas, alta burguesía, bellas mujeres y espías coinciden en el hotel Splendide de Burdeos, huyendo de la inminente entrada de las tropas alemanas en París. Un escenario y circunstancias idóneos para una comedia acelerada como “Buen viaje”.
El director Jean-Paul Rappeneau fue testigo de niño de este momento histórico en el que la vieja República Francesa se vio abrumada y se sintió débil ante la bulliciosa Alemania nazi. El miedo y la debilidad es seña de identidad en los protagonistas, cada uno al nivel de su estrato social, pero es ése miedo el que desemboca todos los acontecimientos narrados.
“Buen viaje” se articula en forma de comedia, pero de igual modo podría haberse planteado como un film de intriga histórica, ya que contiene los elementos suficientes para crear una gran película de ese género. El film de Jean-Paul Rappeneau, pese a no tratarse de una obra maestra, atesora demasiados logros como para pasar inadvertida.

EL HUEVO DE LA SERPIENTE


Título original: The Serpent's Egg. Año: 1977
Origen: Estados Unidos. Duración: 120 min.
Color. Idioma: ingles / alemán

TEMA: Weimar; experimentos médicos; nazismo

EQUIPO TECNICO
Guión y director: Ingmar Bergman
Productor: Dino De Laurentiis
Música original: Rolf A. Wilhelm
Fotografía: Sven Nykvist
Edición: Petra von Oelffen
Diseño de producción: Rolf Zehetbauer
Dirección artística: Werner Achmann
Vestuario: Charlotte Flemming
Coreografía: Heino Hallhuber
REPARTO
David Carradine (Abel Rosenberg)
Liv Ullmann (Manuela Rosenberg)
Heinz Bennent (Hans Vergerus)
Toni Berger (Señor Rosenberg)
Richard Bohne (Oficial de policía)
Paula Braend (Sra. Hemse)
Erna Brünell (Sra. Rosenberg)
Hans Eichler (Max)
Emil Feist (Miser)
Gert Fröbe (Inspector Bauer)
Georg Hartmann (Hollinger)
Edith Heerdegen (Sra. Holle)
Grischa Huber (Stella)
Lisi Mangold (Mikaela)
Hans Quest (Dr. Silbermann)
Charles Régnier (Doctor)
Walter Schmidinger (Solomon)
Fritz Strassner (Dr. Soltermann)
James Whitmore (Sacerdote)
COMENTARIO
"El Huevo de la Serpiente" fue filmada en Berlín occidental, hablada en inglés, con un solo intérprete que había trabajado previamente con Ingmar Bergman, Liv Ullman. La acción transcurre en los años '20, durante la república de Weimar. Bergman había vivido en Alemania en el marco de un plan de intercambio estudiantil junto a una familia alemana. De esta manera, estuvo en contacto con las primeras manifestaciones del nazismo en dicho país. Realizada ocho años después de “La pasión de Ana”, es una película de un Ingmar Bergman diferente. Es su segunda película rodada en inglés, con un importante presupuesto y escenografías generosas y elaboradas.
La historia, contrariamente a otras películas del director, está situada en una fecha cierta: 3 de noviembre de 1923, en una Berlín sumida en la depresión económica de la post primera guerra., donde reina el hambre y la miseria. Es un mundo en el cual el miedo y la desesperanza de las masas es observada con indiferencia, donde la gente carnea un caballo muerto en la calle para alimentarse y la violencia se expandirá ante la inacción de las autoridades.
La acción se desarrolla a lo largo de una semana, del 3 al 11 de noviembre de 1923, en Berlín. Gira alrededor de dos individuos desesperanzados, que van tomando conciencia paulatinamente del horror de su situación y condición. El país a su alrededor se va derrumbando; el marco, la moneda alemana, no tiene prácticamente ningún valor; el desempleo es de muy alto nivel y Adolf Hitler está trazando los planes para su primer intento de ascenso al poder.
La historia cuenta acerca de dos personas arrojadas a una Alemania que gradualmente irá cayendo en las manos de Hitler: Abel Rosenberg (David Carradine) y Manuela (Liv Ullmann) son artistas circenses desempleados, que junto con Max, hermano de Abel, integraban un trío. Max se suicida en circunstancias poco claras y el resto de la película nos muestra los horrores en los que los envuelve gradualmente su acutal empleador, el doctor Vergerus (Heinz Bennett). Abel y Manuela, su cuñada tratan de sobrevivir de la mejor manera posible, ella en un cabaret y él trabajando a destajo aquí y allá, sintiéndose incómodo en una sociedad que siente que lo rechaza por ser judío. Finalmente ambos caerán en manos de un médico que anticipa el futuro de ciertos aspectos de la medicina bajo el dominio nazi.
Después de una apertura brillante, que pronostica el oscuro futuro de Alemania, la historia continúa en un marco sombrío, mostrando una Berlín cubierta de basura, cruzada por gente hambrienta y desesperada, dispuesta a todo, solamente para poder sobrevivir un día más.
Finalmente, en una magistral escena de cierre, se preanuncia el final: un monstruo que crece y que puede ser visto, como el embrión de una serpiente, a través de la cáscara del huevo, pero nadie se atreverá a destruir impidiendo su nacimiento. La atmósfera cada vez más opresiva, nos prepara para el futuro: a través de la delgada cáscara del huevo de la serpiente, nos acecha el horror de lo provenir. Y a pesar de ello, lo esperamos sin hacer nada...
. La película, un grito de protesta y temor, muestra la decadencia de una sociedad y su lenta caída hacia el abismo.

martes, 22 de enero de 2008

EL PIANISTA


Título original: The Pianist. Año: 2002
Origen: Francia / Alemania / Gran Bretaña / Polonia Duración: 150 min.
Color. Idioma: francés / alemán / ruso

TEMAS: Vida judía en Polonia en la preguerra; Ghettos; deportación; policía judía; vida en el ghetto; Justos de la Humanidad; Resistencia (rebelión)


EQUIPO TECNICO
Director: Roman Polanski
Guión: Ronald Harwood sobre el libro de Wladyslaw Szpilman
Productor: Robert Benmussa / Roman Polanski / Alain Sarde
Música original: Wojciech Kilar
Música adicional; Johann Sebastian Bach ("Suite No. 1 in Sol Mayor, BWV 1007" de la "Suite No. 6 para Violoncello") / Frédéric Chopin ("Balada No. 1 Op.23), ("Gran Polonesa brillante, Op.22 allegro molto") / Ludwig van Beethoven ("Sonata Claro de Luna") / Henry Vars
Fotografía: Pawel Edelman
Edición: Hervé de Luze
Dirección de reparto: Celestia Fox / Heta Mantscheff
Diseño de producción: Allan Starski
Dirección artística: Sebastian T. Krawinkel / Nenad Pecur
Vestuario: Anna B. Sheppard
Maquillaje: Waldemar Pokromski
Director de segunda unidad: Tobias Asam
Escenografía: Michael Fechner
Sonido; Nancy Allen
Efectos especiales: Jan Gwiasda
Efectos visuales: Nastuh Abootalebi
REPARTO
Adrien Brody (Wladyslaw Szpilman)
Thomas Kretschmann (Capitán Wilm Hosenfeld)
Frank Finlay (Padre)
Maureen Lipman (Madre)
Emilia Fox (Dorota)
Ed Stoppard (Henryk)
Julia Rayner (Regina)
Jessica Kate Meyer (Halina)
Michal Zebrowski (Jurek)
Richard Ridings (Lipa)
Roy Smiles (Itzak Heller)
Paul Bradley (Yehuda)
Daniel Caltagirone (Majorek)
Andrzej Blumenfeld (Benek)
Udo Kroschwald (Schultz)
John Bennett (Dr. Ehrlich)
Ruth Platt (Janina Godlewska)
Krzysztof Pieczynski (Gebczynski)
Andrew Tiernan (Szalas)
Tom Strauss (Dr. Luczak)
PREMIOS Y NOMINACIONES
Oscar de la Academia de Hollywood, 2003, Mejor Actor principal: Adrien Brody
Oscar de la Academia de Hollywood, 2003, Mejor Director: Roman POlanski
Oscar de la Academia de Hollywood, 2003, Mejor Guión, basado en material previamente producido o publicado: Ronald Harwood
Oscar de la Academia de Hollywood, 2003, Nominación a Mejor Fotografía: Pawel Edelman
Oscar de la Academia de Hollywood, 2003, Nominación Mejor Diseño de vestuario Anna B. Sheppard
Oscar de la Academia de Hollywood, 2003, Nominación Mejor Edición: Hervé de Luze
Oscar de la Academia de Hollywood, 2003, Nominación Mejor Película
Asociación de Guionistas Americanos, Estados Unidos, 2003 Nominación Revelación Guionista Ronald Harwood
Asociación de Fotógrafos Cinematográficos Americanos, Estados Unidos, 2003, Nominación Fotógrafo Destacado: Pawel Edelman
Asociación de Cronistas Cinematográficos de Argentina, 2004, Nominada Cóndor de Plata: Mejor Película Extranjera
Academia de Cine de Japón, 2004: Mejor Película Extranjera
Premios BAFTA, 2003: Mejor Película
Premio David Lean a Mejor Dirección: Roman Polanski
Nominación Premio Anthony Asquith por Mejor Música de Película: Wojciech Kilar
Premio BAFTA Mejor Fotografía: Pawel Edelman
Premio a Mejor Actor en papel protagónico: Adrien Brody
Premio a Major Guión adaptado: Ronald Harwood
Premio a Mejor Sonido: Jean-Marie Blondel / Dean Humphreys / Gérard Hardy
Festival Internacional de Cine de Bermuda 2003, Premio del Público
Asociación de Críticos de Cine de Boston 2002, Premio Mejor Actor: Adrien Brody
Asociación de Críticos de Cine de Boston 2002, Premio Mejor Director: Roman Polanski
Asociación de Críticos de Cine de Boston 2002, Premio Mejor Película
Festival Internacional de Cine de Cannes 2002, Palma de Oro
Premios César, Francia 2003, Mejor Actor: Adrien Brody
Premios César, Francia 2003, Mejor Fotografía: Pawel Edelman
Premios César, Francia 2003, Mejor Director: Roman Polanski
Premios César, Francia 2003, Mejor Película
Premios César, Francia 2003, Mejor Música: Wojciech Kilar
Premios César, Francia 2003, Mejor Diseño de Producción: Allan Starski
Premios César, Francia 2003, Mejor Sonido: Jean-Marie Blondel / Gérard Hardy / Dean Humphreys
Premios César, Francia 2003, Nominada Mejor Vestuario: Anna B. Sheppard
Premios César, Francia 2003, Nominada Mejor Edición: Hervé de Luze
Premios César, Francia 2003, Nominada Mejor Guión: Ronald Harwood
Premio David di Donatello, Italia 2003: Mejor Película Extranjera
Premio Globo de Oro, Estados Unidos 2003: Nominada Mejor Película dramática
Premio Globo de Oro, Estados Unidos 2003: Nominada Mejor Actor Dramático: Adrien Brody
Goya Awards
Premio Goya 2003: Mejor Película Europea
Festival Internacional de Cine, Noruega 2003: Premio Ecunménico
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Mejor fotografía: Pawel Edelman
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Mejor Vestuario: Anna B. Sheppard
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Mejor Director: Roman Polanski
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Mejor: Mejor Edición: Hervé de Luze
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Mejor Película
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Mejor Música: Wojciech Kilar
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Mejor Diseño de Producción: Allan Starski
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Mejor Sonido: Jean-Marie Blondel
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Nominada Mejor Actor: Adrien Brody
Premio Aguila del Cine Polaco, 2003: Nominada Mejor Actriz: Emilia Fox
COMENTARIO
Extranjero en su propia tierra - Aníbal M. Vinelli
Con “El pianista”, candidato al Oscar, Roman Polanski arroja una cruda mirada sobre el Holocausto. Adrien Brody interpreta a un sobreviviente.
Vigoroso aún en medio de una narración clásica o convencional -ambos juicios son válidos-, “El pianista” constituye un fresco veraz de la ocupación nazi en Polonia entre 1939 y 1945. El período, reconstruido de manera alucinante en viejas calles de Varsovia a las que se le adosaron decorados construidos especialmente, se relata a través de un personaje de existencia real, el concertista Wladyslaw (Wladek) Szpilman, interpretado con talento y verosimilitud por Adrien Brody, también él nominado para el Oscar.
Un artista reconocido y en ascenso antes de desatarse el conflicto, Szpilman se encuentra en la radio dando un recital cuando los cañones de setiembre destruyen el estudio. Salvándose de milagro, comienza una nueva odisea, que el largometraje se toma su tiempo en exponer.
Desde entonces extranjero en su propia tierra asolada por un invasor criminal, Szpilman será aún más forastero por ciertas características personales. Proveniente de una rica familia judía (padre, madre, dos hermanas y un hermano) que perecerá en el Holocausto, su carácter es amable y refinado, un bicho raro en medio de un panorama de violencia y brutalidad.
Sufriendo sucesivamente las humillaciones racistas de no poder poseer bienes, llevar la estrella de David por imposición y ni siquiera poder circular por la acera, es encerrado en el ghetto y obligado a tareas subalternas. Sin ser un luchador, se arriesgará a pasar armas de contrabando para el alzamiento que se prepara. Y en algún momento escapará hacia la Varsovia no judía que le parece todavía más irreal por la abundancia con la que se encuentra.
Refugiándose en distintas residencias que le consiguen amigos de la Resistencia, su situación irá deteriorándose más y más a medida que la guerra se endurece y los alemanes aceleran la Solución Final en una noche que parece no concluir nunca.
Una sombra de lo que fue, raquítico, muerto de hambre y desaliñado, huirá de la locura bélica que lo rodea mientras, testigo a la distancia, presencia ejecuciones sumarias y los enfrentamientos entre ambos bandos. A veces, protegiéndose en los recuerdos, sueña y digita, la mímica del concertista que supo ser. Hasta que se topa con un capitán del Ejército alemán, que lo descubre sucio y tambaleante y sabedor de su profesión, lo invita a tocar el piano. Lo que genera uno de los momentos mágicos y más conmovedores de un filme que no se distingue, precisamente, por sus apelaciones a la emoción, característica que ha sido una constante a lo largo de toda la obra de Roman Polanski.
“El pianista” es un filme donde víctimas y victimarios, héroes y villanos, se confunden más de una vez. Y del distanciamiento, casi como explosiones de acción retardada que, en términos de comprensión, afectarán al espectador mucho después que se hayan encendido las luces de la sala. Y en el que, sin embargo, pese a la intención del director, las ráfagas de dolor y sentimiento, del deseo de vivir a pesar de todo, fluyen por doquier. Tan melancólicas como las deliciosas melodías de aquel ícono polaco de Chopin cuya música predomina y distingue a más de una secuencia clave de esta película dura, inteligente y digna de ver.

DEBAJO DEL MUNDO


Origen: Argentina. Año: 1986
Duración: 100 min.
Color. Idioma: español
Disponible en VHS

TEMAS: Resistencia (ocultamiento)

EQUIPO TECNICO
Director: Beda Docampo Feijóo
Guión: Beda Docampo Feijóo / Juan Bautista Stagnaro
Productora: Sabina Sigler (Argentina / Karen Skop (Checoslovaquia)
Música original: José Luis Castiñeira de Dios
Fotografía: Frantisek Uldrich
Edición: Pablo Mari
Diseño de producción: Miguel Ángel Lumaldo
Dirección de segunda unidad: Ana Poliak
Sonido: José Luis Díaz
REPARTO
Paula Canals
Karel Chromík
Carlos De Mateis
Oscar Ferrigno Jr.
Gabriel Gibot
Víctor Laplace
Bárbara Mújica
Jan Pohan
Sergio Renán
Gabriel Rovito
Jorge Sabate
Bruno Stagnaro
Gabriela Toscano
Tomas Voth
COMENTARIO
La historia transcurre a mediados de la Segunda Guerra Mundial, entre 1942 y 1944, en un pequeño pueblo de campesinos de Polonia ocupada por los nazis y obligados a presentarse en la comandancia para ser trasladados a un campo de concentración, donde indudablemente encontrarán la muerte, los protagonistas deciden ocultarse. Esta coproducción argentino-checoslovaca fue rodada en Checoslovaquia y es la única que a lo largo del cine argentino trata el tema de la Segunda Guerra Mundial y los judíos.
El film está inteligentemente guionado, invitando a múltiples visiones, a identificaciones emocionales y a la descripción de detalles que hacen a la vida cotidiana y a las relaciones humanas en un grupo familiar oculto en hoyos bajo tierra, en diferentes lugares para eludir el peligro de ser descubiertos y poder, de esta manera, sobrevivir.
La extraordinaria aventura que corren teniendo sobre sus pisadas la implacable persecución de los alemanes, hace de este conmovedor relato un caso para ser tomado como ejemplo, exponiéndose la fortaleza del hombre para sobrevivir a todas las contingencias que le depara la guerra.
La circunstancia que vive esa familia con sus hijos, unos adolescentes y otro sólo un niño, la hace crecer en su misma impotencia, transitar por espacios desconocidos, aplicar la más grande de las astucias, soportar un impresionante esfuerzo físico y moral y enfrentar con valentía las vicisitudes más atroces que el hombre puede soportar, las que hasta ahora les eran ignoradas.
Conmovedor hecho de la vida real que ha sido contado por uno de los sobrevivientes.